A Randomised, Blinded, Placebo-Controlled Trial in Dementia Patients Continuing or Stopping Neuroleptics (The DART-AD Trial)
Clive Ballard, Marisa Margallo Lana, Megan Theodoulou, Simon Douglas, Rupert McShane, Robin Jacoby, Katja Kossakowski, Ly-Mee Yu, Edmund Juszczak, on behalf of the Investigators DART AD
PLoS Med. 2008 Apr 1;5(4):e76. 
Conclusiones
Para la mayoría de los pacientes con EA, la retirada de neurolépticos no tiene efecto perjudicial sobre en funcionamiento general y cognitivo. Los neurolépticos pueden tener algún valor en el tratamiento de mantenimiento de los síntomas neuropsiquiátricos más graves, pero este beneficio debe sopesarse frente a los efectos secundarios de la terapia.
JUSTIFICACIÓN
Ha aumentado la preocupación en cuanto a la seguridad y la eficacia de los neurolépticos en personas con demencia, pero hay muy pocos ensayos a largo plazo para orientar la práctica clínica. El objetivo de este estudio fue determinar el impacto a largo plazo del tratamiento con neurolépticos sobre el deterioro cognitivo global y síntomas neuropsiquiátricos en pacientes con enfermedad de Alzheimer.
METODO Y CONCLUSIONES
Diseño: aleatorizado, ciego, ensayo de interrupción del tratamiento en dos grupos paralelos placebo-controlados.
Contexto: Oxfordshire, Newcastle y Gateshead, Londres y Edimburgo, Reino Unido.
Participantes: Pacientes que tienen prescritos durante al menos 3 meses los neurolépticos tioridazina, clorpromazina, haloperidol o risperidona trifluoperazina para trastornos de comportamiento o psiquiátricos en la demencia.
Intervenciones: Seguir el tratamiento neuroléptico durante 12 meses o cambiar a un placebo idéntico.
Medidas de resultado: El resultado primario fue la puntuación total en la Severe Impairment Battery (SIB). Los síntomas neuropsiquiátricos fueron evaluados con el Inventario Neuropsiquiátrico (NPI).
Resultados: 165 pacientes fueron aleatorizados (83 para continuar el tratamiento y 82 con placebo, es decir, interrumpir el tratamiento), de los que 128 (78%) iniciaron el tratamiento (64 continuo /64 placebo). De ellos, 26 se perdieron durante el seguimiento (13 por línea), lo que resulta en 51 pacientes analizados por línea para el resultado primario. No hubo diferencias significativas entre los grupos que continuaron el tratamiento y los placebo en el cambio medio estimado entre las puntuaciones SIB en la línea base de referencia y a los 6 meses; diferencia de medias para el deterioro calculada fue (a favor de placebo) -0,4 (95% intervalo de confianza [IC]: -6,4 a 5,5) , ajustado al valor basal (p = 0,9). Para los síntomas neuropsiquiátricos, no hubo diferencias significativas entre los grupos de continuar tratamiento y placebo (n = 56 y 53, respectivamente) en las estimaciones de cambio medio en las puntuaciones entre NPI basal y 6 meses; la diferencia de medias calculada para el deterioro (a favor de continuar el tratamiento) - 2,4 (95% IC -8,2 a 3,5), ajustado por el valor basal (p = 0,4). Ambos resultados se hicieron más pronunciado a los 12 meses. Algunos datos sugieren que aquellos pacientes con NPI inicial ≥ 15 mejoraron en los síntomas neuropsiquiátricos al continuar el tratamiento.
Conclusiones
Para la mayoría de los pacientes con EA, la retirada de neurolépticos no tiene efecto perjudicial sobre en funcionamiento general y cognitivo. Los neurolépticos pueden tener algún valor en el tratamiento de mantenimiento de los síntomas neuropsiquiátricos más graves, pero este beneficio debe sopesarse frente a los efectos secundarios de la terapia.
Registro de ensayo: Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados / National Research Register (# ISRCTN33368770). |